The Amazing Spider-Man (2012) llegó solo cinco años después de la trilogía de Raimi y nunca tuvo el reconocimiento que merecía. La revisamos: lo que funcionó, lo que no y por qué No Way Home le hizo justicia.
En 2012, Sony reinició Spider-Man solo cinco años después del final de la trilogía de Sam Raimi. El público lo recibió con escepticismo: ¿otro origen?, ¿otra vez la picadura y el tío Ben? The Amazing Spider-Man llegó con el viento en contra, y eso marcó su recepción para siempre. Con la perspectiva de los años, y del regreso de Andrew Garfield en No Way Home, es hora de juzgarla con más justicia.
Ficha rápida
| Estreno | Julio de 2012 |
| Director | Marc Webb |
| Reparto | Andrew Garfield, Emma Stone, Rhys Ifans, Denis Leary, Martin Sheen, Sally Field |
| Música | James Horner |
| Taquilla | Unos 758 millones de dólares en todo el mundo |
Un Peter Parker diferente
El Peter de Garfield es más solitario, más rebelde y más listo: va en monopatín, se enfrenta a los abusones y, como en los cómics, fabrica sus propios lanzarredes. La película le da un misterio propio, el de sus padres, Richard y Mary Parker, que le abandonaron de niño y cuyo trabajo en Oscorp está detrás de todo. Pero donde de verdad brilla Garfield es con la máscara: su Spider-Man bromea, provoca y se mueve como una araña, muy en la línea de las viñetas.
Peter y Gwen
La química entre Garfield y Emma Stone, que eran pareja también fuera de la pantalla, es el gran acierto de la película. Su Gwen Stacy no es una damisela en apuros: es la mejor alumna de su clase, trabaja en Oscorp y ayuda activamente a Peter a vencer al villano. Su relación se siente natural, divertida y real, algo poco habitual en el cine de superhéroes.
El capitán Stacy
Denis Leary interpreta al padre de Gwen, el capitán George Stacy, un policía que persigue a Spider-Man por considerarle un justiciero peligroso. Su relación con Peter, que cena en su casa sin que él sepa quién es, da algunas de las mejores escenas de la película, y su promesa final marcará la secuela.
Lo que no funcionó: el Lagarto
El primer acto es muy bueno, pero el tercero flojea cuando el doctor Curt Connors se convierte en el Lagarto y la historia se convierte en una película de monstruos convencional. Rhys Ifans es un gran actor, pero el Lagarto digital no tiene la presencia que merecía, y su plan de convertir a todo Nueva York en reptiles es de lo más flojo de la película. Además, el misterio de los padres de Peter se queda a medias, a la espera de unas secuelas que no llegaron.
No Way Home le hizo justicia
Tras The Amazing Spider-Man 2 (2014), Sony canceló la tercera parte y llegó a un acuerdo con Marvel Studios para llevar a Spider-Man al MCU. Durante años, la etapa de Garfield quedó como un paréntesis. Pero su regreso en No Way Home provocó una ola de simpatía: millones de personas la volvieron a ver con otros ojos, y muchas llegaron a la misma conclusión. Merecía más. Si quieres comparar a los tres Spider-Man, lo hacemos en Tobey Maguire vs. Andrew Garfield vs. Tom Holland.
Veredicto
Lo mejor: Andrew Garfield como Spider-Man, Peter y Gwen, y el capitán Stacy.
Lo peor: un villano olvidable, un tercer acto convencional y un misterio que se queda a medias.
Puntuación: 7/10. Injustamente castigada en su momento: con un villano mejor, podría haber sido extraordinaria.
