Steve Rogers era un joven enclenque de Brooklyn que quería luchar en la Segunda Guerra Mundial. Se presentó voluntario a un experimento secreto, el suero del supersoldado, que lo convirtió en el máximo potencial humano. Debutó en Captain America Comics #1 (1941), de Joe Simon y Jack Kirby, con una portada en la que le daba un puñetazo a Hitler.
Al final de la guerra quedó congelado en el hielo, y en The Avengers #4 (1964) los Vengadores lo rescataron y se convirtió en su gran líder.





